Los Niños de Copán

Los indígenas maya chortí

Alberto se despierta

 

 

 


Copán Ruinas, un pueblo muy bonito

Copán Ruinas
Copán Ruinas es el nombre de un pueblo en el occidente montañoso de Honduras, unos quince kilómetros de la frontera con Guatemala. Las calles son empedradas y la mayoría de las casa son construidas en el estilo colonial de cuando vinieron los españoles por estos rumbos. Los edificios de un solo piso tienen paredes gruesas de adobe. Las ventanas están cubiertas con balcones. Las paredes blancas, el rojo de los techos y el eterno cielo azul dan un aspecto lindo y alegre a este pueblo.

En el pueblo de Copán Ruinas viven unos ocho mil habitantes. Más de la mayoría de ellos tienen menos de doce años de edad. En todo el municipio que lleva el mismo nombre de Copán Ruinas, viven unas treinta mil personas. Entonces, la mayoría vive en las aldeas y caseríos.
Algunas de las aldeas son tan pequeñas que consisten en nada más de unas casas. Otras son poco accesibles, mucho menos en la temporada de lluvias, cuando pequeñas quebradas se convierten en ríos bravos. Todo el municipio mide unos sesenta kilómetros del norte al sur. Pero las carreteras están en tan mal estado, que a veces este viaje lleva horas.
En el mapa ves puntitos rojos que representan aldeas donde viven los indígenas maya chorti. Los puntitos verde representan aldeas donde vive una población ladina, o sea, una mezcla de sangre indígena y española.

A la derecha el municipio de Copán Ruinas con en el centro (el punto negro) el pueblo de Copán Ruinas.

Mapa del Municipio de Copán Ruinas
 
 

Copán Ruinas es un municipio muy pobre

Niños que viven en el deposito de la basura
Copán Ruinas es uno de los municipios más pobres de Honduras. No parece, al caminar por el pueblo. Hay muchos restaurantes, hoteles y tiendas. Es porque Copán Ruinas tiene un gran aventaje sobre otros municipios: es un destino turístico. No tanto el pueblo mismo, sino las ruinas mayas que se encuentran a sólo un kilómetro fuera del centro del pueblo. Cada año, miles de visitantes de todas partes del mundo vienen a visitar el Parque Arqueológico Copán.
Niños típicos de Copán
Entonces, ¿cómo es posible que Copán Ruinas es un municipio tan pobre? Buena pregunta…
En los últimos años, la situación ha mejorado bastante, pero en el pasado las cosas no marchaban tan bien para los pobres. Como en muchos países latinoamericanos, la mayoría de la tierra está en las manos de un pequeño grupo de ricos. Mientras los pobres tienen que trabajar muy duro sólo para poder tener las necesidades más básicas, los ricos ganan mucho dinero con los productos que cultivan en sus tierras. Con el resultado que los pobres son cada vez más pobres, y los ricos más ricos.

 

Los indígenas maya chortí

Quizás hayas escuchado sobre los indígenas mayas. La mayoría de los mayas viven en Guatemala y México. En Copán vive un grupo de mayas que se llama los chortí. Estos chortí son uno de los habitantes más pobres de Copán Ruinas. Es que por muchos años fueron discriminados por ser “indios” y usados como manos de obra barata en las fincas.
Niñas de Carrizalón
El día de hoy, los mayas chortí ya no sienten pena por ser un pueblo indígena. Muchos se sienten orgullosos de ser chortí. Poco a poco están rescatando sus tradiciones que habían perdido por no practicarlas por mucho tiempo. El problema más grande para los chortí es que no tienen suficiente terreno para cultivar sus milpas. Es un poco raro cuando piensas en que ellos son los descendientes de los mayas que dejaron las fabulosas ruinas, las cuales ahora atraen tanto dinero para el pueblo.

El gobierno está de acuerdo con los reclamos de los chortí y después de años de lucha, el gobierno ahora está comprando tierra para entregar a los chortí.
Entonces, ¿están contentos los chortí? No tanto, porque tarda mucho tiempo adquirir los títulos de propiedad para la tierra y muchas veces los terrenos que reciben son de mala calidad o ubicados en áreas protegidas, así que no pueden cultivarlos. Pero al menos el gobierno reconoce los derechos y problemas de los chortí.


Niños de ChoncóCasa en La LagunaNiños en Choncó
 

¡Tiempo para ir a la escuela!

Escuela en La Pintada
Cada niño tiene el derecho a la educación. En Honduras también. Cada niño es obligado a ir a la escuela primaria por seis años, seguida por tres años de educación secundaria. ¿Así que cada niño o niña va a la escuela? No. En Copán Ruinas la situación no está tan mala. Hay tres escuelas primarias en el pueblo. La escuela más grande, la pública, tiene tantos alumnos que no caben en el edificio al mismo tiempo. Por eso tienen dos turnos: uno de las 7.00am hasta mediodía, el otro del mediodía hasta las 5.00pm. Cada grado tiene unos cuarenta estudiantes. No hay muchos útiles. El gobierno da el edificio, los libros, los pupitres y las sillas. Todo lo demás, los niños tienen que traer. ¡Hasta escobas para barrer el aula!
En las aldeas alrededor Copán Ruinas, la situación es mucho peor. A veces hay un solo maestro para más de sesenta alumnos, divididos entre seis grados! Imagínate sentar en un aula oscuro sin electricidad, ¡compartiendo el pupitre con dos de tus compañeros! ¡No hay juguetes, útiles, computadora o televisión! E imagínate estar en clases por cuatro horas enseguida sin desayuno, ¡porque no había comida en la casa!
Escuela en El Chilar
 

La comida favorita en Copán

La comida hondureña es probablemente muy diferente a lo que comes tú en tu país. Quizás no estás acostumbrado a comer el almuerzo caliente. ¿O tortillas? Para los hondureños el maíz es la comida más importante, preparada como pequeños panqueques que se llaman tortillas. Te llenan el estomago ¡y al mismo tiempo funciona como cubierto! Se toma la tortilla en la mano derecha y se la usa como cuchara o tenedor.
Niños de El Triunfo
Comida típica
Aguacate
El desayuno en Honduras generalmente consiste en frijoles y tortillas. El almuerzo es la comida más importante del día. A vece incluye plátanos fritos, arroz, carne, y casi siempre frijoles y tortillas, ¡otra vez! En la noche, qué sorpresa: frijoles, tortillas, queso y crema. En el campo, la gente sólo come carne para ocasiones importantes. Los niños a veces no comen nada más que tortillas con frijoles. Sólo en la temporada comen frutas como mangos, bananos y naranjas. También comen aguacates, tomates, ayote y chiles.
 

Te presentamos: ¡Alberto!


Reynaldo y AlbertoAlberto en la escuela
Niños son niños. Por todas partes del mundo los niños juegan escondite y buscan excusas para no hacer sus tareas. ¿Por qué entonces son diferentes los niños en Honduras? La verdad es, no son diferentes, sólo que su manera de vivir pueda ser muy diferente a la tuya.

Tomamos como ejemplo Alberto. Tiene ocho años y vive con su familia en la comunidad de La Pintada, una aldea en las montañas no tan lejos de Copán Ruinas. Desde su casa tiene una vista fabulosa sobre las ruinas de Copán. La casa de Alberto es hecha de bajareque con un techo de palma. ¡A veces se esconden bichos o alacranes en la palma! No hay camas de verdad en la casa. El papá de Alberto hizo dos marcos de madera y tejó hojas de plátano entre las reglas. En uno de estas camas duerme Alberto con su hermano mayor y hermanita. En la otra duermen sus papás con dos pequeños bebés.

Alberto vendiendo flores de tusaReynaldo y Alberto
 

Alberto se despierta

Cuando Alberto se despierta a las 5.30am, su mamá ya se ha levantado hace ratos. Ya salió al pozo para jalar agua y ahora está moliendo maíz para hacer tortillas. Alberto se pone su único pantalón y camisa y sale de la casa para hacer pipí en los arbustos. Al regresar, su mamá le pide que traiga más agua para el café. Alberto suspira, pero no tiene mucha opción y se va. Su mamá le grita que al llegar al pozo también se lave sus orejas.
La verdad es que esta tarea no es tan mala. Es bonita el bosque esta hora tan temprana. Las aves cantan y hay una misteriosa neblina en el valle. Unos conejos se van corriendo al ver a Alberto acercando.
Al llegar al pozo, Alberto llena el cántaro con agua y se acuerda que su mamá le dijo que se bañara bien. Pero Alberto no tiene ganas y sólo echa unas gotas en la cara. Luego vuelve por el camino hacia arriba. Lentamente, para que su mamá piense que se ha bañado bien.

Alberto
Casa de Alberto

La mamá de Alberto enciende el fuego y pone el agua a calentar en una olla grande. Luego tostea las tortillas en el fuego, dándolas vuelta cada ratito. Al hervir el café, Alberto se sirve una taza con el líquido caliente y dulce y luego busca un plato para poner unas tortillas con frijoles. Al terminar todo, busca su cuaderno y lápiz para ir a la escuela. Está un poco preocupado, porque su cuaderno está casi lleno y ya sabe que no hay dinero para comprar uno nuevo. Mucho meos hay dinero para un nuevo par de zapatos. El día anterior el maestro le regañó por llegar a la escuela descalzo, pero a Alberto no le importa mucho. ¡Puede jugar futbol aún mejor sin zapatos! Y para hoy tiene planificado un gran partido, así que Alberto se apura para ir a la escuela..

 

Trabajo de desarrollo

Proyecto de fotografía

Muchos países pobres reciben apoyo de países más ricos. Este tipo de ayuda se llama apoyo de desarrollo, porque la idea es que los países que lo reciben, se desarrollen. En un país donde hay miles de personas con hambre, se puede regalar comida a toda esta gente, pero al terminar la comida, el problema empieza de nuevo. Es mejor buscar la causa del hambre y tratar de buscar una solución. Hay que enseñar a la gente cómo ayudar a si misma. Puedes regalar un pescado a un hombre para que lo coma para la cena, pero es mejor enseñarlo a pescar. Así, el mismo puede preparar su propia cena todos los días.
Esto es un ejemplo de un proyecto sostenible. Quiere decir que con un apoyo así, la persona se puede sostener en el futuro. Cuando hay desastres inmediatos, como huracanes o terremotos, claro que la gente necesita comida y abrigo en el momento directo. Pero para ayudar a un país en largo plazo, es buena ida pensar en términos sostenibles.


Londin dando clases en Carrizalito II
La organización Arte Acción hace una forma de trabajo de desarrollo muy especial. Arte Acción organiza actividades divertidas para niños, como talleres de arte, clases de fotografía, obras de teatro, programas infantiles en la televisión y eventos deportivos. Es cierto que una clase de pintura no te quita el hambre y que un taller de acrobacia no te quitan los parásitos. Pero el arte te llena de otra forma. ¡Te hace sentir feliz! Muchos niños en Honduras tienen muchas responsabilidades y poco tiempo para jugar. Pero durante de las actividades pueden olvidar estas cosas y disfrutar de ser niño o niña. Además, el arte ayuda a aumentar la imaginación que los niños necesitan para poder soñar. Porque… ¿qué es una vida sin sueños?